En qué proporción debes organizar los ahorros de tu negocio

Cómo organizar los ahorros de tu negocio

En qué proporciones organizar el ahorro de tu negocio.

Tienes claro que hay que ahorrar, pero no sabes cuánto ni en qué proporciones.

A lo mejor creas que el ahorro sólo merece la pena si es con cantidades grandes, y menosprecies tu capacidad de ahorro porque no puedes cumplir unas expectativas, que quizá correspondan a otra persona o a un patrón adoptado.

Desde ya te digo que el ahorro es el que tú puedas conseguir, no hay unos estándares ni cantidades mejores o peores.

Eso sí, el que tú puedas conseguir con cabeza. Si tienes un patrón consumista y esperas a ahorrar a final de mes, cuando ya has comprado todo lo que los gastos fijos te dejan, es posible que no consigas ningún avance. Por eso, lo primero de todo, es que seas sincero contigo mismo y responsable con tu forma de gestionar el dinero.

¿Es conveniente tener un fijo de ahorro?

No, porque en un negocio los ingresos pueden ser volátiles. Decir que todos los meses vas a ahorrar 1000€ de lo que factures es absurdo. En un negocio es posible que haya meses en los que ganes mucho y otros en los que literalmente, no entre nada de dinero en la cuenta. ¿Cómo entonces vas a tener un flujo de ahorro fijo cada mes, sea un tanto absoluto o un tanto relativo?

 Aun así, creo que lo mejor es dejar una proporción y saber dividirla correctamente. Para ello, necesitamos recordar los tres tipos de ahorro que, en mi opinión, todo negocio debe tener:

  • Corto: ahorro para solventar problemas puntuales de liquidez
  • Medio: ahorro para consumos grandes, que no nos podamos permitir en el gasto diario
  • Largo plazo: para dar un giro profundo a la situación de nuestro negocio

La idea es la siguiente: al comenzar a ahorrar, tendremos un estilo de pirámide: ahorros a corto, la mayor parte de los ahorros. Esta cifra debe tener un fijo: 1000€, 10.000€, depende de las necesidades de gastos del negocio. ¿Por qué debemos hacerlo de esta forma?, bien, se trata empezar por la base, por lo que necesitaremos de forma más inmediata. No tiene ningún sentido pensar en cambiar literalmente de negocio, si no podemos hacer frente a los imprevistos del que tenemos.

Así pues, cuando comenzamos a ahorrar, tendremos que poner como base el ahorro a corto. Deberemos fijar un objetivo. Éste dependerá de nuestro negocio. Un negocio unipersonal quizá no necesite un objetivo de ahorro a corto de 10.000€, ya que este, sea quizá su objetivo de ahorro a largo. En cambio, un negocio con 20 personas en el equipo, no va a tener ni para el aperitivo con 10.000€ de ahorro a largo.

Cuando consigamos llegar a ese mínimo, el sobrante irá al ahorro a medio plazo. Aquí nos fijaremos en los objetivos a medio plazo que tengamos. Cuando lleguemos a la cantidad, iremos llevando el sobrante a largo plazo. Es decir, iremos llenando la hucha desde el principio. Si en algún momento nos surge un imprevisto y necesitamos parte del dinero que teníamos para ahorro a corto, entonces antes de destinar dinero a los objetivos a medio y a largo, deberemos volver a llenar el objetivo a corto.

Ahora bien, llegará un momento en que la pirámide pase de ser normal a ser invertida. Es, decir, habrá más dinero en el ahorro a largo que en el ahorro a corto. Esto es lógico, ya que los objetivos a medio y a largo supondrán un desembolso mucho mayor que el objetivo a corto. Esto sucederá con el tiempo, quizá cuando pasen varios años. Como digo, depende de nuestro negocio y de los objetivos de ahorro.

¿En qué proporciones debo llenar las huchas de ahorro?

Las proporciones, en mi opinión, deben tener una estructura similar a lo siguiente: 70% a corto, 20% a medio y 10% a largo.

Cuando hayamos conseguido el objetivo de corto plazo, llevaremos el 70% a medio y el resto a largo. Cuando lleguemos a la mitad del objetivo a largo, llevaremos el 50% a cada uno. Ojo, esto son tantos por ciento estimados y pueden servir de guía. Cualquier otra proporción puede ser totalmente válida y debe evaluarse en función de la facturación y la estructura del negocio.

Recomendaciones para conseguir un ahorro sostenible

Ya lo comentaba al principio, pero ahora me explayaré un poco más: no quieras llegar a objetos en poco tiempo. El ahorro es una carrera de fondo. Compararte con otros negocios u otras economías es totalmente absurdo. Cada uno hace lo que puede, siempre que lo hagamos con cabeza. Aquí sólo entra en juego la responsabilidad de cada uno.

Sé siempre flexible con los repartos. Es decir, si te habías propuesto un ahorro a medio plazo de 3.000€ para renovar los equipos y tienes un imprevisto que no puedes cubrir con el ahorro a corto plazo, es obvio que tendrás que hacerlo con la hucha del ahorro a medio plazo. Ser rígido en los planes, es como intentar hacer una curva en línea recta. La vida, tiene giros, y los planes que hemos hecho hace 6 meses quizá ya no sean válidos. Es por esto, que debemos estar siempre abiertos al cambio. Con cabeza, eso sí (de esto hablaré ahora)

Sé inflexible con coger dinero de ahorro para consumo que no esté programado, sólo sé flexible si el ahorro se va a destinar a inversión. Es decir, si el dinero que estás pensando en coger del medio plazo para cubrir ese imprevisto del corto plazo va a ir destinado a un consumo, entonces, mi recomendación es: no lo cojas. El consumo significa final, por lo tanto, no podrás recuperar ese dinero. Es callejón sin salida. Si quieres realizar ese consumo, considéralo un objetivo a medio, o largo plazo, según corresponda.

En cambio, si el destino es una inversión, y defino inversión como un gasto de dinero que te va a reportar más dinero en el medio o corto plazo, entonces sí puedes ser flexible.

¿Qué te parece?, ¿cómo ves este tema del ahorro?, quizá quieras seguir aprendiendo más. En ese caso, te recomiendo que te apuntes a mi curso gratuito de precios.

Si te ha servido, ayúdame a llegar a más gente...

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