Conseguir mejores resultados, gracias a ser proactivo.

El éxito es de los proactivos

Esta mañana en el podcast que saco en Economista Holística, hablo sobre los cambios que va a haber próximamente en el mercado laboral. De hecho, ya se está vislumbrando. Y hoy, aquí, quiero hablar, o reflexionar, de la importancia de la proactividad.

Todo empieza por la figura paternalista que tanto Estado como empresas han supuesto para el trabajador durante los últimos años. De hecho, esta figura, ha llegado a su máximo esplendor entre los años 60 y 80 del siglo pasado. ¿Pero a qué te refieres con ésto, Nuria?

Las empresas como cuidadoras del trabajador

Durante años, se ha tenido la creencia de que con unos estudios, o una especialización, sería muy sencillo entrar en una empresa. Una vez que lo hacías y conseguías el preciado contrato indefinido, lo tenías todo hecho. Y en cierto modo, así era. A partir de este momento, el trabajador se hacía a la idea de que tenía varias posibilidades:

  • No salir mucho de los patrones establecidos, para mantener ese puesto de trabajo, que le permitiría mantener un nivel de vida, en parte obligado por el mismo puesto de trabajo. Tengo un podcast, en el que hablo, precisamente de esto, el ciclo del esclavo moderno.
  • Hacer sus horas, es decir, cumplir con su obligación, para, a cambio, percibir un sueldo que le permitiese conseguir los bienes materiales que se “necesitaban en el momento”.
  • Escalar dentro de la empresa, si el trabajador tenía ambición de ganar todavía más dinero para conseguir todavía más bienes.

Y dentro de estos patrones, surgía la comodidad. Relativa, por supuesto, ya que se está viendo que esa situación no es cómoda en absoluto. De hecho, ha llevado a muchas personas a problemas emocionales.

¿Por qué se mantiene si es una situación que da problemas?

Porque ofrece seguridad. En un mundo en el que lo material tenía una importancia exagerada, la única forma de conseguirlo, era a través del dinero. Estas empresas, no sólo ofrecían dinero, sino salarios en especie, tales como:

  • Planes de pensiones
  • Seguros médicos
  • Coches
  • Centros de vacaciones
  • Descuentos
Conseguir mejores resultados, gracias a ser proactivo.

Estos esquemas de seguridad, han servido para toda una generación. Todos los nacidos entre los años 50 y 60, han vivido bajo este paradigma. Y confían en él. Vienen de una situación de extrema pobreza, y lo que es peor, de desamparo. En este sentido, la empresa como figura paternalista, encaja muy bien.

Por otro lado, los nacidos entre los años 70 y 80, hemos crecido creyendo que esa era la solución. Pero no crecimos con esa pobreza y ese desamparo, por lo que la solución no se hizo tan necesaria. De aquí vienen los cambios. Cuando la base cambia, cambian las metas. Nuestra base, la de los nacidos en estos años, es de un materialismo exagerado. Donde el valor y el mérito se miden en euros, o pesetas. Por lo tanto, la solución que la generación de nuestros padres proponía, ya no nos sirve. Posiblemente, la que nosotros propongamos a nuestros hijos, tampoco.

Qué es lo que viene y la solución al antiguo paradigma

Pues sin duda la proactividad. Dejar de posicionarnos como niños pequeños, por favor, sin ofender a nadie, en un sentido psicológico. Y entender que alguien o algo, debe solucionar nuestros problemas. Ni las empresas, ni el Estado van a solucionar nuestros problemas, porque en muchos casos, no podrás solucionar los suyos propios. De hecho, muchas (empresas) desaparecerán.

Se avecinan cambios en el mercado laboral, y nuestra labor es adaptarnos a los cambios y olvidarnos de la queja. De mantener las estructuras ya asentadas, porque no son sostenibles en el tiempo. ¿Cuál es la solución? buscarnos, nosotros mismos nuestro puesto de trabajo. Para ello, necesitaremos estudios, sí, pero no títulos, sino conocimiento. Y sobre todo, lo que más vamos a necesitar, es ser proactivos.

¿Crees que el dinero y las emociones están relacionadas?

Laura, Carlos, Lucía y Raquel, descubrieron que sus decisiones financieras estaban muy influenciadas por sus emociones.

Suscríbete para conocer sus historias y saber más sobre el Dinero y las Emociones.

Suscríbete para saber más de Dinero y Emociones

Si te ha servido, ayúdame a llegar a más gente...

Share on telegram
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email
Share on pocket

Para que tengas la mejor experiencia cada vez que me visites, utilizo "galletitas informáticas" Continúa con la lectura y optimiza tu negocio, tu ordenador ya hace el resto por ti y da tu consentimiento para aceptar las cookies y de mi política de cookies. Puedes hacer click en el enlace para saber más..plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¿Quieres ahondar en tu relación con el dinero?

déjame que te cuente una historia...

Ana trabajaba duro.

Ella sabía que sola podría conseguirlo, pero a veces necesitaba ayuda. En esos casos, le pedía dinero a su familia. Pero esto no le gustaba nada.

Sigue la historia de Ana, Carlos y Lucía para entender cómo nos relacionamos con el dinero, y por qué las emociones son tan importantes en las decisiones financieras

Historias inspiradoras sobre emprendimiento, fiscalidad y finanzas