noviembre 23, 2020

¿Qué tiene el dinero, que a todos nos vuelve locos?, ya sea porque lo pretendemos o porque lo rechazamos.

El caso es que no siempre podemos estar centrados en nuestros objetivos, aunque sí, sé que es lo conveniente, lo que presumible, lo recomendable, pero yo no lo consigo al 100%. Y si tú, lo has conseguido, eres mi héroe y te agradecería me dejaras un comentario para poder conocerte.

Llevo un tiempo dándole vueltas a mi negocio. Bueno, qué narices, siempre le doy vueltas a mi negocio. El caso es que esta vez, ha sido para darle una vuelta de 180º. 

Lo dejo.

No el negocio...

... bueno sí, de hecho, dejo la parte que más ingresos me da.

Y lo dejo porque he perdido de vista completamente mi objetivo. El básico, el fundamental, el que hizo que me metiera en este jardín. No te voy a hablar de cuál es mi objetivo, sino de cómo es fácil perder la cabeza por dinero.

Cuando descubres que tienes la capacidad de generara dinero con tus cualidades, con tu intelecto, con lo que sea que generes dinero, hay un antes y un después. Es como una pequeña revolución en tus esquemas.

Ese es el momento de volver a mirar tus objetivos y ver si al ganar tanto dinero, sigues manteniéndote fiel a ellos. Aquí viene el tema.

A más facturación, posiblemente, más estrés, más preocupaciones y más tiempo dedicado al trabajo. Pero, ¿no era que empezábamos esto para tener tiempo para nosotros, y bla, bla, bla? (sustitúyase el bla, bla, bla, por los objetivos de cada uno).

Lo he visto en un montón de ocasiones.

  • El trabajador por cuenta ajena que quiere unos ingresos más, y compromete su felicidad por ese sueldo extra.
  • El emprendedor que empezó en el cuarto de la plancha y ahora tiene un negocio con sede en el centro de Madrid.
  • El soñador que quería hacer las cosas de otra forma, y se convirtió en esclavo de su propio negocio.

El problema, es que a mayor es el negocio, más difícil es salir, más difícil es dar media vuelta. Dejarlo todo. ¿Realmente quieres más facturación?

Por cierto, no lo he dicho. Hay un caso en que sí he visto una facturación muy alta y muy poca estructura, es decir, mucha capacidad para retroceder. Eso sí, le dedicaba más horas de las que me gustaría dedicar a mí. Quizá recortando en facturación lo consiga (lo de tener un negocio próspero y dormir tranquila, digo).

Donde voy es que a mayor facturación, mayores complicaciones. Mola decir que has empezado una empresa que ahora factura millones de euros, y que lo hiciste en el garaje de tu casa. Pero, ¿mola haber perdido completamente tus objetivos (quizá tú creas que han cambiado) por unos cuantos ceros de más en tu cuenta?

No sé, yo no lo veo. 

Hasta hace poco iba por ese camino. E iba contenta. Pero el Universo siempre está ahí para recordarnos lo importante, y me puso un problema de salud de una de mis hijas.

Entre facturación y mi hija, elijo a mi hija, y no sólo eso, elijo disfrutar con lo que hago.

Elijo hacerlo con ganas, con ilusión, con la tranquilidad de saber que no tengo nada que perder, y quizá sí mucho que ganar (y no estoy hablando precisamente de dinero).

Y tú, ¿qué?, ¿te has dejado llevar alguna vez por los destellos del dinero?, te leo en los comentarios.

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